Score significa en inglés tanto “corte” como “partitura”, y da título a la que es posiblemente la muestra más ambiciosa del año del MARCO de Vigo (quizás, en el inconsciente, una tercera acepción: “apuntar un tanto”). La exposición reúne obras de cine y vídeo de catorce artistas de todo el mundo desde los años 70 a la actualidad, pero según el deseo declarado de las comisarias Sara Brill y Anna Cestelli Guidi, no quiere ser “una exposición aburrida de vídeo”. Así, en el montaje se ha aprovechado la arquitectura de la planta baja del museo para hacer un particular trazado panóptico de las salas que sirve para mostrar la exposición como si fuera una partitura, una composición musical. A través de sus afinidades y divergencias, las obras presentes en la muestra resuenan entre ellas y construyen una geometría inesperada de relaciones que activan el espacio expositivo con proyecciones y sonido. Score responde a un creciente interés por el sonido dentro del arte contemporáneo; la relación entre arte y sonido no es nueva, pero en los últimos años se ha prestado una creciente atención a este medio, como demuestra la proliferación de publicaciones y exposiciones relacionadas con el sonido. Score pretende situar este debate en el contexto del cine y el vídeo, observando cómo abordan los artistas la relación entre sonido e imagen en movimiento. “Corte” porque en un sinfín de formas de cine experimental el celuloide se manipula físicamente, es fragmentado y arañado; también, claro, en el esencial proceso de montaje. Por otra parte, “score” como partitura musical nos pone en relación con nuestra experiencia del cine y nuestra comprensión de la banda sonora: diálogo, sonido y música. En la muestra se podrán contemplar piezas desde los años 70, época en la que comenzó a experimentarse en este ámbito. Muchas de las obras que se muestran nunca se habían expuesto en Europa; es el caso de la instalación del músico, artista y activista norteamericano Tony Conrad. Entre los artistas hay dos españoles, Manuel Saiz y el gallego Diego Santomé. Saiz, que reside en Berlín, propone un trabajo alrededor de la idea del doblaje como paradoja; Santomé, por su parte, firma un trabajo sobre el cinematógrafo. El resto de autores que participan en la muestra son Meris Angioletti, Martin Arnold, Eugènia Balcells & Eugeni Bonet, Guy Ben Ner, Manon de Boer, Keren Cytter, Anna Franceschini, Douglas Gordon, Ragnar Kjartansson, Annika Larsson, Christian Marclay, Dóra Maurer, Jacopo Miliani, Lis Rhodes y ZimmerFrei. (MARCO, Vigo. Score. El espacio entre imagen y sonido. Del 11 de julio al 11 de enero de 2015).

Imagen: Tony Conrad. Bowed Film performance, circa 1975.