Con cerca de setenta piezas se inauguró el pasado 8 de septiembre la mayor muestra retrospectiva que hasta el momento se le ha realizado al artista madrileñó Santiago Sierra.

Polémico y controvertido desde sus inicios, su trabajo se basa en la crítica de la violencia estrucutral e intrínseca a los sistemas políticos y económicos de las sociedades contemporáneas. La denuncia de otros asuntos controvertidos como el narcotráfico, la explotación y la mercantilización de los seres humanos, la corrupción del poder o las dinámicas de explotación laboral imperantes y admitidas en el ámbito capitalista.

Obras como la que ejecutó en el Pabellón español de la Bienal de Venecia de 2003, cuando prohibió la entrada al mismo a todo aquel que no tuviera pasaporte español, o la línea de chaperos a los que pagó por dejarse tatuar una línea en la espalda, han dado siempre que hablar y le han otorgado una visibilidad y un prestigio reconocido por unos, y desdeñado por otros.

El Deichtorhallen Hamburg le rinde homenaje ahora con esta muestra con la que quiere destacar las relaciones de Sierra con Hamburgo donde ha realizado varias obras y donde estudió y residió a comienzos de los noventa. Hasta el 12 de enero.

Imagen: Santiago Sierra. Objeto de 600 x 57 x 52 cm, acción realizada en la Galerie Peter Kilchmann, Zúrich, 2001. Cortesía del VG Bild-Kunst, Bonn 2013.