La feria Summa ha celebrado su segunda edición de nuevo en Matadero Madrid, con un total 75 expositores y una amplia presencia de galerías españolas (38 en total) más proyectos comisariados y otros espacios de Portugal, México o Filipinas, entre otros. Una feria que consolida este segundo año su apuesta por formatos innovadores (una sección entera dedicada a piezas de vídeo de 16 mm) y por artistas de media más joven. Un nivel de galerías y propuestas que realmente daba la talla, destacando proyectos como Sandra Gamarra en Juana de Aizpuru o el de Daniel G. Andújar en Casa Sin Fin (que obtenía el Premio de Fotografía Comunidad de Madrid – Summa ).

Sin embargo, la sensación de buen nivel artístico contrastaba con la opinión de los galeristas respecto a ventas. Muchos se quejaban de las pocas que ha habido, lo cual supone siempre un varapalo para quienes acuden a estos eventos con el fin de mejorar las adquisiciones por parte de coleccionistas privados. Stands que han costado mucho más que el año pasado, y un sobre esfuerzo para cualquier galería (máxime las que no son de Madrid), y que no parecía verse recompensado con lo vendido.

Summa deja un poco agridulce en boca de quienes han acudido. Buen nivel de las propuestas y los artistas pero pocas ventas en un evento que busca precisamente esto.