El MACBA expone la primera gran retrospectiva de la artista minimalista, posminimalista y conceptual Rosemarie Castoro (Nueva York, 1939-2015). Bajo el título Enfocar el Inifinto y comisariada por la conservadora jefe del museo, Tanya Barson, la muestra presenta la obra de una artista que formó parte de los círculos artísticos neoyorquinos de los años 60 y 70 junto a Carl Andre, Donald Judd, Yvonne Rainer, Robert Morris, Sol LeWitt y Agnes Martin, entre otros y que, según Lucy Lippard, fue capaz de “subvertir el minimalismo en su propio terreno”.

Enfocar el Infinito reúne 250 obras del período 1964 – 1969 entre las que encontramos pinturas, documentación de performances, instalaciones de carácter minimalista, poesía, escultura y material de documentación como diarios personales inéditos. Rosemarie Castoro se identificaba a sí misma como “pintoraescultora” e inició su trayectoria en el campo de las artes gráficas, aunque enseguida se interesó por la danza, hecho que influyó de manera decisiva en su concepción del espacio, uno de los aspectos que más exploró y cuya preocupación se refleja en sus diarios cuando escribe: “¿Todos mis problemas giran en torno al espacio? Hace tiempo, el tiempo era mi problema. Ahora, el espacio. Quiero esculpir el espacio. Estos esculpiendo el espacio.”

Las primeras obras de madurez se sitúan a mediados de los años 60 y son pinturas ejecutadas sobre telas cuadradas en los que Castoro trabaja mediante formas geométricas “Y” dispuestas sobre fondos monocolor y estableciendo contraste cromáticos intensos. Fue a partir de 1968 cuando, sin abandonar la pintura, empezó a salir del estudio y a trabajar mediante la instalación y el concepto “intermedia” a través de obras cronometradas donde el tiempo es el principal elemento de exploración. Entre 1969 y 1970, participó en tres exposiciones comisariadas por Lucy Lippard y en algunas acciones en la calle tituladas Street Works. Y fue a partir de la década de los 70 cuando Castoro empezó a desarrollar paneles apoyados en el suelo que ocupaban el espacio del espectador y que, poco a poco, fueron adquiriendo una escala y un carácter casi arquitectónicos.

(Enfocar el Infinito de Rosemarie Castoro en el MACBA, Barcelona. Del 10 de noviembre al 15 de abril)