La Galería Pelaires expone la obra de Roland Fischer. Como primera cuestión, la de catalogar la obra del artista, hecho que es complejo, se antoja casi imposible. El problema es que la obra de Fischer huye de cualquier limitación que se le quiera imponer. Podríamos limitar su obra entre la fotografía y la pintura, más que un punto intermedio entre ambos o una mezcla de ellos, pues siendo todo, no es ninguna de ellas. El problema es que cualquier intento de catalogar, encierra la obra del artista en unos parámetros, y puede que Fischer se mueva justo en la frontera de esas mediciones. Con un modelo de referencia realista y una suma de apariencia de lo que es y lo que ha sido, jugando con la perspectiva, el cubismo, la abstracción… mezclando la pintura con el medio fotográfico.

Podríamos pues dividir, sin dejar de entender que su obra es un todo, sus piezas en zonas arquitectónicas y en representación de cuerpos -incluso en la misma obra-. En esta ocasión, la serie que se presenta en Mallorca es la última que ha desarrollado el artista y que responde al nombre de Figurations, en la que el cuerpo asume todo el protagonismo, no sin compartirlo con la materia o las sombras; exento de leyes, normas o reglas.

(Roland Fischer en Galería Pelaires, Mallorca. Desde el 25 de marzo al 27 de mayo de 2017)