VÍDEO

En el año 2000, el director Patrick Jeudy rodó un documental sobre la figura del fotógrafo Robert Doisneau, en el que mostraba su faceta mas humanista, centrándose en la mirada del fotógrafo y en el uso de la cámara por parte del francés. Robert Doisneau fotografío la vida cotidiana de una Francia de posguerra, un país arrasado por las guerras mundiales, centrando su obra en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Mientras que las instantáneas de este periodo de los distintos fotógrafos suelen mostrar los efectos devastadores entre la población y la urbe de una manera melancólica, Doisneau tenía la capacidad de sacar el lado amable de los retratados, una mirada humana que muestra la vida de la ciudad, la vida de los transeúntes… bodas, bares, las calles de la ciudad, los colegios repletos de niños, todas sus fotografías guardan una historia, historias personales que en su conjunto son un retrato histórico, de una época concreta, de una ciudad, un país. Doisneau trabajaba con una Roilleflex, una cámara que obligaba al fotógrafo a mirar hacia el suelo en vez de a los ojos del retratado, consiguiendo que los retratados se sintiesen a gusto, evitando la violencia del acto fotográfico. Su fotografía es, en su gran mayoría, en blanco y negro, pero también trabajó en color, en una serie que tubo lugar en Estados Unidos, una serie que muestra la capacidad del francés para retratar momentos históricos. Robert Doisneau tout simplement estudia las obras del fotógrafo desde un punto de vista humanista, haciendo inca píe en la mirada del mismo.