Desde mediados de los ochenta Ricardo Calero realiza una obra en la que lo político se llama desde lo poético. Mediante la realización de gestos sutiles y bellos, ejecutados con materiales ligeros como el cristal, el agua o unos granos de arroz que, a pesar de su aparente suavidad, aluden a temas comprometidos y sociales como los problemas fronterizos o las crisis de identidad en la actual sociedad globalizada.

Para el proyecto Sueños en el mar el artista ha pasado una década lanzando pasaportes al mar. Ha arrojado por la borda de una barca un total de 3650 documentos de los cuales sólo se han recuperado 78. La documentación de ese proceso largo y trabajoso es lo que expone ahora la Diputación de Huesca en una muestra comisariada por David Barro y en la que la infinitud inabarcable del mar se convierte en una simbología perfecta para describir las dificultades que viven los “sin papeles” y las personas que tratan de cambiar de vida en otro lugar. Hasta el 12 de mayo.

Imagen: Ricardo Calero. Sueños del mar, detalle, 2001-2010.