La muerte prematura de uno de los maestros de la fotografía contemporánea deja 6.500 carretes sin revelar (con 250.000 imágenes aproximadamente), muchos de las cuales siguen aún hoy sin desvelarse. Puede parecer algo ficticio pero es real, sobre todo cuando hablamos de Garry Winogrand (1928-1984), al que un cáncer dejaría a medio conocer a la temprana edad de 56 años. Conocido por muchos como un maestro de “la fotografía de calle de América”, Winogrand es reivindicado y redescubierto ahora en una amplia antología que le dedica la Galerie Nationale du Jeu de Paume en París hasta febrero. Parte de ese archivo no revelado ha sido abierto ahora y se muestra en las salas del espacio francés. Temas como la figura femenina, una de sus preferencias, o la América de la posguerra en los 50, convierten a Winogrand en un relator visual de la historia del siglo XX. Sus fotografías son sin duda un aporte básico a la fotografía reciente, siendo él una influencia innegable en la disciplina, junto a otros como Robert Frank o Walker Evans, maestros suyos. Con tan sólo 35 años el MOMA le incluye en una de sus exposiciones colectivas; era 1963 y el reconocimiento de su trabajo era ya patente, especialmente tras su mítico viaje por Estado Unidos en 1955. Justamente entre los 60 y 70 el trabajo de Winogrand estaba en pleno desarrollo, retratando a la América de las calles. La exposición ha sido una colaboración entre el Jeu de Paume, SFMOMA y la National Gallery of Art de Washington, y llegará a España a las salas de Fundación MAPFRE en Madrid en marzo de 2015. (Garry Winogrand, Galerie Nationale du Jeu de Paume, París. Del 14 de octubre de 2014 al 8 de febrero de 2015).

Imagen: Garry Winogrand. New York, 1962.