Cuando el gorila Malabo posaba para su cámara en el zoo de Madrid, Isabel Múñoz comprobó lo especial que pueden llegar a ser los animales. Esta fotógrafa (Barcelona, 1951) ha trabajado en un proyecto durante 3 años viajando por África y Asia. El resultado: Album de Familia, expuesto en la Galería Blanca Berlín de Madrid.

Una exposición cuyos protagonistas son gorilas y chimpancés de las principales reservas del mundo. Un retrato no sólo de su belleza animal sino de las emociones e intimidad de estos seres. Inteligentes, sensibles, amenazantes, cariñosos… Múñoz ha logrado empatizar con sus imágenes más allá de las teorías evolutivas. “Decidí lanzarme a conseguir el álbum completo de la familia de los primates, para captar toda su dignidad y su elegancia. Quería fotografiarlos de la misma manera que lo hago con los seres humanos, pasando tiempo con ellos y logrando que me miren” explica.

El camino ha sido largo y a veces complicado como en sus visitas al Congo “supuso un cierto riesgo porque es una zona muy conflictiva, y hubo momentos en los que llegué a pasar miedo. Pero así es como conseguí las imágenes que quería, y fue una experiencia maravillosa”. Con su trabajo, Muñoz trata de concienciar sobre el trato y la relación que los seres humanos mantienen con el reino animal y los riegos de la desaparición de especies.

Ganadora por dos veces del World Press Photo, su carrera como fotógrafa conocida por sus retratos de bailarinas del ballet de Cuba, mujeres etíopes, las maras de El Salvador entre otros muchos proyectos.

(Album de Familia, Galeria Blanca Berlín de Madrid. Desde el 16 de diciembre hasta el 13 de febrero de 2016)