Con una cámara en la mano, Daido Moriyama se paseaba incesantemente por las calles de Tokio, retratando lo que nadie veía. Una vida subterránea, alejada de la belleza y la calma de la superficie que la Fundación Cartier recoge en la exposición Daido Tokyo. Nacido en Osaka tras la Segunda Guerra Mundial, se traslada a Tokyo en 1961, donde se hace más patente el conflicto entre la ciudad y la tradición rural. Una sociedad obligada a cambiar  y en la que habitan personajes marginales, que este fotógrafo japonés supo captar. Bajo la influencia de los grupos Vivo y Provoke, sus imágenes, en blanco y negro, capturan rincones, momentos llenos de teatralidad espontánea, con tintes eróticos y sugerentes. La muestra se centra en las  fotografías de su paso por París.

Daido Moriyama. Serie Paris

Al mismo tiempo, la Fundación Cartier expone la obra del fotoperiodista Fernell Franco, (Colombia, 1942-Cali, 2006) que retrató la vida de la ciudad de Cali en Colombia. En ese escenario urbano, Franco se movió entre vecindarios pobres, prostitutas y conflictos de todo tipo. Un retrato de la vida social y la violencia de una ciudad a la que emigró con su familia por el  auge de la industria del azúcar. La Fundación Cartier rescata a este prestigioso fotoperiodista latinoamericano con 140 fotografías, correspondientes a 10 series distintas que abarcan desde 1970 hasta 1996.

 Franco Fernell. Serie Color popular, 1980

Franco Fernell. Serie Color popular, 1980

 

(Daido Moriyama: Daido Tokyo; Franco Fernell: CALI CLAIR–OBSCUR, Fundación Cartier. Ambas desde el 6 de febrero hasta el 5 de junio de 2016)