La Fundació Suñol expone más de treinta obras de Darío Villalba. Resplandor seco aborda la importancia de este artista que ha expuesto en todo el mundo pero que lo hace por primera vez en Barcelona. Conocido por ser uno de los pioneros en introducir la fotografía en el soporte pictórico, ha creado un lenguaje que podríamos definir como Pop Soul. La exposición establece un diálogo entre los fondos de la propia fundación y los cedidos por el artista. Su obra se caracteriza por traspasar distintos estilos, desde el informalismo hasta el expresionismo, desde el arte figurativo al pop, la abstracción o el realismo social, lo es todo y nada a la vez. Pero como decíamos antes, su gran aportación fue unir el gesto mecánico de la fotografía con el trazo intencional de la mano del pintor. Su obra, basada en el cuestionamiento de la propia historia del arte se mueve entre lo ambiguo y la contradicción.

Sus criterios artísticos son parte de un dialogo con las vanguardias internacionales y con el movimiento pop. Según el propio Villalba, en España no había cabida para el pop, pues no existía una sociedad de consumo durante los años 60. En ese momento el artista pone su foco de interés en los habitantes marginales de Nueva York, en mostrar su psíquica y su biología, creando un arte pop que se denominó anti-pop. La antítesis a la cultura del consumo que por aquel entonces marcaba tendencia en el arte. Resplandor seco pretende trazar una linea cronológica sobre la trayectoria del artista, desde sus inicios donde experimentaba con la fotografía hasta su obra más actual, en donde recompone y recupera imágenes del pasado.

(Darío Villalba, Resplandor seco en Fundació Suñol. Desde el 23 de noviembre hasta el 11 de marzo de 2017)