La capital polaca asiste este mes a un renacer cultural ligado estrechamente a la apertura de una serie de galerías y centros de arte contemporáneo que no sólo suponen una regeneración urbana sino un fuerte impulso para la industria y el sector del arte en esta ciudad. Así por ejemplo, ubicado en una antigua fábrica en la zona llamada Soho Factory, estará el centro Piktogram un espacio perteneciente a la revista del mismo nombre en el que una gran galería central permitirá la realización de exposiciones temporales a partir del próximo septiembre. Piktogram contará además con un espacio adyacente, una vieja cabaña de madera, destinada a la residencia de artistas de modo que también funcionará como centro de producción. A esta apertura se suma el traslado a este barrio de espacios privados como la galería Leto (abierta en 2007), y la inauguración de empresas como BWA Warszawala que ocupará un edificio modernista de Czeslaw Przybylski. Un renacer de una zona urbana y de un proyecto que pretende mejorar y crear un nuevo foco cultural.