El Ministerio de Fomento ha hecho público el nuevo ganador del Premio Nacional de Arquitectura 2015, que este año recae en manos del arquitecto Rafael Moneo (Tudela, 1937). Recibe el premio “en testimonio de la calidad de su obra, reconocida en España y fuera de nuestras fronteras, por su contribución al pensamiento arquitectónico, así como por su magisterio en las más prestigiosas universidades de todo el mundo”.

Desde que se graduara en 1961, Moneo ha colaborado con otros grandes arquitectos como Francisco Sáenz de Oiza o con Jorn Utzon, de quien recibe una clara influencia de la estética nórdica. Años más tarde obtiene una beca en la Academia de España en Roma y a su vuelta a España, compagina la docencia en diversas universidades de gran prestigio como Harvard o Princenton, con la creación y el diseño arquitectónico. Entre algunos de sus muchos proyectos destaca el Palacio Kursaal en San Sebastián (1990) en el que aunó la armonía del paisaje con una estética abstracta, el palacio Villahermosa, actual edicio del Museo Thyssen de Madrid, la Estación de ferrocarril de Atocha, el Museo de Arte Moderno y Arquitectura de Estocolmo, el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida o el Ayuntamiento de Ámsterdam también son obra suya.

Con este premio, dotado con 60.000 euros, Moneo suma así un reconocimiento más a una larga lista como el Premio Pritzker en 1996, la Medalla de Oro de la Royal Institut of British Architects en 2003 o el Premio Principe de Asturias de las Artes entre otros muchos.