Sin duda se trata de uno de los premios más importantes que se dedica a la fotografía, en el que simplemente ser finalista ya se considera un auténtico éxito. El ganador de este año ha sido Richard Mosse (1980, Irlanda), nominado por su participación en la Bienal de Venecia, “Enclave”, con el pabellón irlandés. Una serie de fotografías en color, con profusión de rosas y rojos, en la que hace una muy subjetiva revisión del documentalismo al uso, con sus imágenes sobre el paisaje de la República Democrática del Congo, donde más de cinco millones de personas han muerto en la guerra desde 1998. Esta exposición se puede ver actualmente en el CAAM de Las Palmas de Gran Canarias. Los finalistas fueron este año Alberto García-Alix, Jochen Lempert y Lorna Simpson, un cuarteto espectacular para cualquier premio. El Deutsche Börse es un premio anual (dotado por el Deutsche Bank y organizado por la Photographers Gallery) en el que, a través de las sugerencias de un amplio comité distribuido por todo el mundo se seleccionan por proyectos (exposiciones, o publicaciones) a los fotógrafos más destacados del año anterior. Finalmente un jurado debate y selecciona a cuatro finalistas, con los que la Photographers Gallery organiza una exposición. Durante esta exposición el jurado se vuelve a reunir y falla el premiado. Este año el jurado ha estado formado por Kate Bush, comisaria; Jitka Hanzlová, artista; Thomas Seelig, Director/Curador del Fotomuseum Winterthur; y Anne-Marie Beckmann, comisaria y directora de la Art Collection Deutsche Börse, en Alemania y Brett Rogers, Director of The Photographers’ Gallery sin voto.
Imagen: Richard Mosse. Safe From Harm, 2012.