Cada vez son más las ferias de arte que tienen lugar en Madrid al calor de ARCO, coincidiendo en fechas y ayudando a completar lo que cada vez es un panorama más rico y atractivo para el coleccionismo. Si bien estas ferias coinciden en fecha, no lo hacen en objetivos: mientras que ARCO es la referencia indiscutible, las demás intentan ocupar los huecos que ésta deja, ofreciendo una selección alternativa de artistas -jóvenes y emergentes- y dirigiéndose a unos coleccionistas quizá más arriesgados y, desde luego, de menor poder adquisitivo. Por otro lado, estas ferias satélite son una oportunidad de formar parte de un evento comercial para muchas galerías que no pueden acceder a la exclusiva selección de beneficiarios de stand que se impone cada año -o que no pueden afrontar el elevado precio del metro cuadrado en el recinto ferial madrileño. En años anteriores, el balance de esta concurrencia, en términos generales, ha sido positivo, tanto en número de visitantes como en volumen de ventas, más teniendo en cuenta la difícil situación económica que atraviesa el mercado del arte.
Art Madrid celebra ya su novena edición en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles del 19 al 23 de febrero. Acogerá a una cincuentena de galerías nacionales e internacionales, así como a otras con menos de cinco años de actividad, que podrán presentar sus propuestas dentro del programa One Project. Además, en un guiño a los coleccionistas que están empezando, la feria seleccionará una serie de obras de precio asequible para su promoción. Durante los mismos días, JustMadrid, otra veterana, en su quinta edición, tendrá lugar este año en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM). Para hacer frente a la crisis sin perder calidad, la feria reducirá el número de galerías participantes, e insistirá en desarrollarse como una feria cohesionada y decididamente experimental. Su director artístico, el comisario Guillermo Espinosa, se comprometerá con la realidad más arriesgada del arte contemporáneo.
Otras citas de menor antigüedad están apostando también por los últimos días de febrero, como Jäälphoto y La New Fair. Mientras que Jäälphoto se centra en la exposición de nueva fotografía en habitaciones de hotel, La New Fair expondrá para su venta el trabajo de 25 artistas jóvenes seleccionados por convocatoria, sin beneficiarse económicamente de la operación, que en todo caso será un trato directo entre creador y comprador. Ambas propuestas están dirigidas a un coleccionismo tan joven como sus artistas, que huya de lo convencional y se atreva con algo diferente.
Finalmente, se trata de aprovechar el importante movimiento de público aficionado al arte que se da de manera excepcional en estos pocos días -en gran medida debido a la afluencia de extranjeros-, y de redirigirlo a posibilidades de compra muy distintas de las que supone ARCO e igual de interesantes. Otra opción es servirse del flujo de compradores de un centro comercial para intentar vender arte entre cadenas comerciales y franquicias, como hace cada año la feria Flecha durante el mes de febrero. Sea cual sea la estrategia, parece claro que merece la pena arrimarse a ARCO si de lo que se trata es de tener visibilidad y de ganar algo de dinero. La sombra de la feria de arte más importante de España parece buena sombra.