OPINIÓN

Este año, como estamos inmersos en eso que se llama crisis y que todos sabemos que es una forma de reordenar la sociedad a la medida de los mercados, no voy a pediros muchas cosas. Sobre todo porque el año pasado no cumplisteis en absoluto ni con la mitad de mis demandas, bueno, de mis sugerencias.


No quiero nada que sea muy caro, porque el dinero está desapareciendo y ya nadie sabe donde está. La gente tiene joyas, coches, casas, barcos, obras de arte, y se gasta ese líquido impreciso de sus caudales monetarios en fiestas privadas y viajes hacia el calor permanente, pero yo sé que los que no tienen visas ni amex de oro y platino están en una muy mala situación. Ya lo decía Herodes: tanto debes tanto eres. Pero yo no quiero nada de eso, tal vez sea mejor pedir cosas raras pero baratas. Por ejemplo, me gustaría que los directores de museos, comisarios, críticos de arte, etc., tuvieran un poco más de curiosidad y se interesaran por artistas que no expusieran en las galerías más importantes y famosas, por esos artistas sin edad ni pertenencia a grupos ni generaciones, ni tendencias; artistas que hagan cosas personales e interesantes. Sé que hay muchos, pero realmente no sé donde están, me gustaría saber más de más artistas, y no sólo de Ai Wei Wei (ya basta, por favor), del que no quiero saber nada más en todo el 2012.


También quisiera que a los políticos españoles (a estos y a aquellos) les trajeras por un año algo de sentido y de sensibilidad, y no más ropa, que ya tienen bastante y total parece que todos lleven el mismo traje. Sentido para saber la importancia que tiene la cultura para la vida cotidiana, y no estoy hablando de la acumulación de conocimientos y títulos, sino de cultura, de eso que define a los pueblos y da forma a las sociedades. Y sensibilidad para valorar y respetar lo que no se tiene porque compartir, para reconocer el valor de lo nuevo. Si os sobra espacio, y tenéis la paciencia necesaria también, podríais repartir curiosidad a todo el mundo, esa sensación de querer algo más, de querer saber algo más…


Ya sé que los “reyes magos” son los padres, pero como ya somos todos mayores, como ya somos todos padres, me pregunto ¿Quién les pone los regalos a los padres? Y he llegado a la conclusión de que un poco de ilusión no le hace daño a nadie, que el que no pide no recibe y que, total, pedir es gratis. Y puestos a pedir, vamos a pedir que los artistas comprendan que el éxito no es exponer en un museo de primera con cuarenta años, sino hacer siempre la obra que cada cual quiere hacer, vivir de ese increíble trabajo en libertad, y poder contarlo.


Para los galeristas también quiero pedir algo: en primer lugar que no cejen en su empeño de buscar artistas y potenciar su trabajo, darles a conocer y vender sus obras para que todos, artistas y galeristas, puedan vivir y crecer. Pero en segundo lugar que se den cuenta de que están trabajando en el siglo XXI y que aquel refrán de “el buen paño en el arca se vende” pertenece al pasado remoto, que hoy en día si no se mueven por páginas de revistas y páginas web (papel y digital, al final viene a ser lo mismo: conocimiento/reconocimiento) serán siempre unos desconocidos y sus salas estarán vacías, sus cuentas corrientes en quiebra, y los artistas no serán más que aves exóticas de extraño plumaje.


En fin, como veréis, pido para todos en un año en el que al parecer no va a haber para nadie. Porque creo que si todos tenemos podremos repartir y superar esta y cualquier otra crisis. Con ganas, con inteligencia, con curiosidad y con mucha paciencia. Así que, como soy generosa en mis peticiones para los demás, también espero que me traigáis algo a mí, por ejemplo una revista nueva, con nombre de elemento químico y que consiga divertirme e interesarme por el arte y por la cultura. Y si se llama FLUOR, mejor.

Diego Velázquez. Adoración de los Reyes Magos, detalle, 1619. Colección Museo Nacional del Prado, Madrid