Fue uno de las caras más emblemáticas del arte vasco, y desde hace más de treinta años colaboraba asiduamente con Deia, donde escribía crítica de arte. Hace unos días fallecía Xabier Sáenz de Gorbea (Getxo, 1951-2015), víctima de una enfermedad que no pudo superar, y dejando una huella imborrable en el panorama reciente del arte vasco. Cofundador de la galería Windsor de Bilbao en 1971, ejerció su labor en ámbitos diversos como la educación (docente en la Facultad de Bellas Arte de la UPV), el comisariado o la crítica. Fue uno de los impulsores del arte vasco desde los 80, y sus más de treinta años al servicio del arte han sido sólo una parte de la pasión que profesaba a la materia. Su compromiso fue hasta el final, no dejando de escribir ni en las circunstancias más complicadas, especialmente en los últimos meses. El mundo del arte y la cultura está de luto por la despedida a uno de los escritores más destacados del pensamiento en las últimas décadas, y que podremos sentir más cerca, ahora, a través de sus libros.