Diecisiete años después, Valencia acoge una exposición de Javier Garcerá. Su obra, cargada de proyección política y social, emplea todos los recursos pictóricos para definir la idea de interior y exterior, expresando la relación entre la naturaleza y la cultura. En sus últimos trabajos contrastan las geometrías acumuladas, evocando distintas ideas. La obra de Garcerá, si bien no es muy extensa, si es meditada y cuidada. Que no cabe en la cabeza es el proyecto expositivo que se muestra en el Centro del Carmen, una muestra pictórica que encierra una doble invitación. Por un lado, descubrir con nuestros propios ojos que hay detrás del propio nombre de la muestra, que por si solo forma un juego de palabras. Por otro lado, reflexionar sobre que es aquello que no tiene lugar o no nos cabe dentro de la cabeza, el el cráneo y en el cerebro, un paradigma del pensamiento, una referencia de la razón.

Es, por tanto, visible en la obra de Javier Garcerá, y en su forma de entender su trabajo, que existe una fuente inevitable de filosofía. Tanto en como transmite sus ideas mediante su obra, como en la manera en la que las desarrolla, visible en su estudio o en los mensajes que plasman sus obras. Por ello, desde el propio título expositivo del proyecto, hasta el último cuadro que se muestra, Que no cabe en la cabeza es un exponente que hace referencia a la razón. ¿Es por tanto la razón eso que no cabe dentro de la cabeza?

(Que no cabe en la cabeza, Javier Garcerá en Centro del Carmen. Desde el 4 de noviembre de 2016)