No ha habido sorpresas. Los presupuestos de cultura para 2012 han sufrido recortes tal y como era de esperar. Sólo se ha dado una excepción, el Museo Nacional del Prado que con 44,7 millones de euros, incrementa su presupuesto en casi un 2%. Una excepción que confirma la regla y es que otros centros han visto menguar sus asignaciones como, por ejemplo, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía que para 2012 contará con 42,3 millones, casi un 15% menos que en años anteriores. En líneas generales un 15% es lo que se ha recortado de media a las instituciones aunque ha habido recortes más drásticos como el 32% de la Dirección General de Políticas Industriales y Libro, un porcentaje que pone gravemente en peligro la salud de editoriales o bibliotecas entre otros, o el 36% del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales. Todo esto sólo en lo que depende de la Secretaría de Cultura, Comunidades y Ayuntamientos atraviesan una situación si cabe más delicada por lo que 2012 no se prevee como un buen año para la cultura.