Jordi Teixidor (Valencia, 1941) ha sido elegido Premio Nacional de Artes Plásticas 2014, otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. El jurado ha valorado de él “sus obras, distintivas de un camino único y difícil en el arte, elegido a conciencia y con independencia.” El trabajo de Teixidor reinvidica la pintura que desde los sesenta se acerca al minimalismo y al conceptual, influido por la poesía y la filosofía. “Artista silencioso”, como lo definen en el Premio, Teixidor es considerado uno de los máximos representantes de la abstracción española; ha participado en la Bienal de Venecia en 1976 en la muestra Vanguardia artística y realidad social. 1936-1976, y su obra se encuentra en las colecciones del Museo Reina Sofía, del Museo Guggenheim en Nueva York o del MOMA de San Francisco, entre otras.

Teixidor se forma en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia a mediados de los sesenta, y en 1966 es nombrado conservador del Museo de Arte Abstracto de Cuenca junto a José María Yturralde. Forma parte del grupo Nueva Generación y en 1973 viaja a Nueva York, donde conocerá las obras de Mark Rothko, Barnett Newman y Ad Reinhardt, que influirán notoriamente en su trabajo. Una trayectoria dedicada a la pintura donde el color será el dominante: monocromos negros que se contraponen a rojos y amarillos en los que Texidor intenta hacer una pausa visual, una aproximación reflexiva al arte, una contemplación del color en toda su esencia. El reconocimiento le vino ya en 2000 cuando es nombrado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y recientemente pudimos ver su trabajo en la galería NF de Madrid, donde expuso sus últimos trabajos el pasado abril.