El Premio Marcel Duchamp lleva celebrándose desde el año 2000, el galardón anual otorgado a un artista joven por la Association pour la Diffusion Internationale de l’Art Français (ADIAF). El ganador es retribuido con 35.000 euros y con un máximo de 30.000 euros para la producción de la exposición que se realiza posteriormente en el Centre Pompidou de París. Pero en esta ocasión, y por primera vez, además del ganador se ha organizado una exhibición con el resto de finalistas a dicha distinción. Yto Barrada, Ulla von Brandenburg, Barthélémy Toguo y el ganador Kader Attia. De este modo, no sólo se da a conocer la obra del que ha recibido el premio sino que también se otorga la oportunidad al resto de artistas a exponer en el Centre Pompidou y mostrar sus proyectos al público. Esta muestra se inauguró el pasado 12 de enero y podrá visitarse hasta el 30 de enero de 2017 en la Galería 3 del museo francés y está comisariada por Alicia Knock, conservadora del Musée National d’Art Moderne. La muestra pone en relieve temas y métodos comunes como la mirada analítica de la actualidad, el enfoque antropológico, la atracción por lo ritual, etc.

Kader Attia fue condecorado ayer como ganador del Premio Marcel Duchamp 2016 con un proyecto que apela directamente a la emoción del espectador a través del desarrollo de una relación íntima con él. Este artista franco-argelino camina por la línea de la etnología, la antropología, la geopolítica y la historia con temas predilectos como las guerras, el terrorismo, la ideología, etc. Por su parte, Barthélémy Toguo expone una instalación en torno a la investigación que se está realizando para vencer el VIH y el ébola en África. Es una especia de homenaje a los científicos que se dedican a ello. Yto Barrada también ha realizado una instalación que explora la figura de la científica francesa Thérèse Rivière que hizo misiones para el Musée de l’Homme en África del Norte. La pieza de Barrada se asemeja a un jeroglífico impregnado de la fuerza poética y el interés por la magia de la científica. Por último, Ulla von Brandenburg expone It has a golden sun and an elderly grey moon con lo que el espectador debe subir por una especie de escalera que hace las veces de plataforma arquitectónica para ver esta película, realizada en plano-secuencia en súper 16-mm y sin montaje, que gira en torno al color en la danza moderna expresionista.  <b>

(Prix Marcel Duchamp 2016 en Centre Pompidou de París. Del 12 de octubre al 30 de enero de 2017)