Como afirmaba Jacques Rancière, la realidad no puede ser pensada sino ficcionada; la cuestión del presente y el conflicto ficción-realidad ha sido uno de los temas que más ha interesado a los pensadores contemporáneos. Desde Hayden White a Roland Barthes, se plantea que las historias deben ser narradas para tener un sentido, “la Historia sólo se constituye si la observamos”. Así, las prácticas artísticas vinculadas a lo narrativo comienzan a ganar peso en el arte a partir del siglo XX, además de llegar a otras disciplinas como la literatura o la filosofía. Con esta cuestión como eje central se presenta la exposición O Narrador Relutante. Práticas Narrativas na Arte Contemporânea en el Museu Coleção Berardo (Lisboa). Una muestra colectiva con obras de 18 artistas, una de ellas site specific, además de dos performances que acompañaron la inauguración. Piezas que reflexionan sobre la idea de tiempo no sólo como algo lineal y sucesivo sino también como algo ideológico o social. Términos como “posmodernismo” definen más bien un contexto político y de pensamiento que una sucesión de años. Las narrativas son, por tanto, una vía de documentar lo acontecido y otorgarle valor a lo contado, incluso al ejercicio mismo de ficcionar. Cualquier relato es una versión vivida de una historia y esto es precisamente lo que se cuenta aquí, incluso en aquello innenarrable. Ana Teixeira Pinto, comisaria de la muestra, explica que las obras que forman parte de la exposición se relacionan a través de lo personal, lo histórico, lo social y lo biográfico. Narrar no significa sólo contar sino cuestionar constantemente verdades parciales. Entre los artistas están presentes Julieta Aranda, John Smith, Leonor Antunes o Amalia Pica, entre otros.
(O Narrador Relutante. Práticas Narrativas na Arte Contemporânea, Museu Coleção Berardo, Lisboa. Del 15 de octubre de 2014 al 11 de enero de 2015).


Imagen: Vista de la exposición con obra de Leonor Antunes, 2014.