En su apartamento del este de Nueva York, Jackson Pollock (Wyoming, 1912) comenzó a pintar el Mural en 1947 probablemente sin saber que sería una de las obras más influyentes del s.XX. Se trataba de un encargo para Peggy Guggenheim para su residencia de Manhattan. Pollock, el mayor representante del Expresionismo Abstracto norteamericano, aunó en el Mural algunas de sus más profundas influencias pictóricas como el muralismo de José Clemente Orozco o de Diego de Rivera, el impacto del Guernica de Picasso y la temática de la guerra. El resultado es la visión del trauma de la Segunda Guerra Mundial y de su malestar y adicciones personales.

Aquella obra supuso una nueva forma de expresar, enérgica y aparentemente descontrolada, era capaz de captar la luz y la violencia mostrando al mismo tiempo, el esfuerzo mental y físico del artista. “Es una estampida. Cada animal en el oeste americano, vacas y caballos y antílopes y búfalos, todos a la carga a través de la maldita superficie” comentaba el artista sobre el Mural. Tras su paso por el Peggy Guggenheim de Venecia y por la Universidad de Iowa Museum of Art, el equipo del Getty Conservation Institute en Los Ángeles restauró el Mural, pudiendo ser expuesto en distintas ciudades europeas como Venecia, Berlin o en la próxima exposición en Málaga.

Será el Museo Picasso de Málaga el siguiente destino del Mural. Con el título La energía hecha visible, la obra de Pollock podrá ser contemplada a partir del 20 de abril de 2016 hasta el 11 de septiembre del mismo año. Junto a la obra, también se exhibirán cuadros de artistas como Adolph Gottlieb, Lee Krasner, Roberto Matta,  Robert Motherwell, David Reed, Antonio Saura, Charles Seliger, David Smith, Frederick Sommer, Juan Uslé y Andy Warhol, entre otros.
Tras su paso por Málaga, se exhibirá en Londres, en el Royal Academy of Arts.

(La energía hecha visible,  Museo Picasso Málaga, Desde el 20 de abril de 2016 hasta el 11 de septiembre de 2016)