Por regla general no hay festival que no tenga sorpresa, y la 68 edición del Festival de Cannes se lleva la palma. Ante una selección abundante de cine francés, y no especialmente celebrado por la crítica, el chauvinismo ha hecho mella en el jurado presidido por los hermanos Cohen, otorgando su máximo galardón a Deephan de Jacques Audiard. El filme, un desgarrador relato sobre la inmigración, figuraba como posible vencedor en alguna categoría “menor”, pero no como finalmente ha sucedido, alzándose por encima de otros títulos más vitoreados a lo largo del certamen.
El Gran Premio del Jurado ha sido para la húngara Son of Saul de László Nemes, ópera prima que ha deslumbrado por el enfoque valiente sobre los campos de concentración del holocausto nazi. La griega The Lobster de Yorgos Lanthimos, autor de la celebrada Canino, se lleva el Premio del Jurado, para un relato sobre los espantosos efectos de la soledad, el temor a morir solo, a vivir solo, y también al temor a vivir con alguien. Para mejor director, se ha elegido a Hou Hsiao-Hsien por La asesina, donde reinterpreta el género del cine de artes marciales, un título muy comentado entre la crítica especializada, donde muchos se han decantado por el hipnotismo de su estética y otros por lo plomizo de la propuesta, una cinta que junto con Carol de Todd Haynes figuraban como máximas oponentes a la Palma de Oro; la primera se ha contentado con su director galardonado, mientras que la segunda, que ha sido claramente la gran favorita desde su presentación, se conformaba con el premio a mejor actriz para Rooney Mara; ni siquiera ha habido premio para Cate Blanchet, la otra co-protagonista del filme y merecedora de todas las alabanzas a lo largo del festival, de todas formas su interpretación ya figura como una presencia obligatoria en los próximos Oscar. La interpretación femenina ha sido este año ex-aequo (que bien podría haber sido para el tándem Mara / Blanchet) ha recaído pues a la ya mencionada Rooney Mara y en la francesa Emmanuelle Bercot por Mon roi de Maïwenn Besco.
Completan la lista de galardonados la interpretación masculina para Vincent Lindon por La loi du marché de Stéphane Brizé, donde conmueve por su interpretación de un hombre de 51 años que, después de estar desempleado, comenzará un nuevo trabajo donde pronto se enfrentará a un dilema moral: ¿puede aceptar cualquier cosa con el propósito de mantener su trabajo?. El premio al Mejor Guión, obtenido por el mexicano Michel Franco, por Chronic. Se han omitido presencias que se daban por hechas, como la interpretación de un otoñal Michael Caine en Youth de Paolo Sorrentino, también una de las películas favoritas y que se va de vacío, así como la nueva obra de Nanni Moretti, Mia madre. Buen cine en líneas generales el que se ha presentado este año en La Croisette, pero que no todo se ha visto reflejado en el palmarés.

Fotograma con Cate Blanchet en Carol de Todd Haynes.