La artista moscovita Aidan Salakhova ha causado un gran revuelo en la Bienal de Venecia con dos de las esculturas que ha presentado en la muestra: Black Stone y Waiting bride. La primera es una escultura de mármol realizada con la piedra negra que se venera en la Mecca rodeada por un forma vaginal. La segunda es una figura femenina cubierta por completo de negro aunque tampoco han tenido una acogida tranquila, ciertos dibujos en los que mujeres árabes sujetan minaretes como si fueran formas fálicas. La polémica ha estallado cuando, el día antes de la inauguración, el primer ministro visitó la muestra y decidió cubrir con sábanas blancas las esculturas. La versión de la artista alude a ciertos daños producidos durante el transporte de las obras pero ciertas fuentes de la Bienal han informado que fue el miedo a las quejas de la comunidad islámica el verdadero motivo para cubrir estos trabajos.