El artista británico Damien Hirst que inaugurará a comienzos de abril una importante exposición individual en la TATE Modern, donde se podrá ver por primera vez en Reino Unido desde 2007 la pieza de cincuenta millones de libras For the Love of God, consistente en una calavera humana recubierta de diamantes; ha anunciado sus planes para un futuro centro-museo en Londres en el que el artista quiere albergar su colección de obras de arte contemporáneo y sus propios trabajos. Hirst, además de ser uno de los creadores vivos más cotizados y mediáticos, es un coleccionista asiduo a las ferias, y posee obras de Sarah Lucas, Jeff Koons, Banksy o, entre otros, cinco pinturas de Francis Bacon. Hirst quiere que en 2014 se pueda disfrutar en Londres de una galería pública en la que se puedan ver hasta dos mil obras de su fondo personal. De tamaño similar a White Chapel, con un espacio divido en seis galerías que estarán diseñadas por Caruso St. John de New Art Gallery Walsall arquitectos, el centro contará también con unas oficinas y un restaurante y, según el propio artista, será “su Saatchi Gallery personal”.