El Museo Thyssen ha inaugurado en Madrid la primera gran exposición monográfica que se le dedica a Camille Pissarro en nuestro país. Una muestra que permite al espectador contemplar el momento del tránsito, de una pintura que ya no podía considerarse tradicional (con el trabajo de Corot o de Courbet) hasta las propuestas radicalmente innovadoras de los impresionistas (Monet, Renoir o entre otros Degas). En ese punto de inflexión, en ese umbral intermedio de descubrimiento y evolución pictórica se halla el trabajo de Pissarro, el primer impresionista.

Una exposición que permitirá contemplar obras cumbre de este creador como sus pinturas campestres al aire libre Louveciennes (1870); Campo de coles, Pontoise (1873); El camino de Ennery (1874) prestado por el Museo de Orsay; u otras, realizadas ya en la ciudad, como Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia (1897).

Una exposición que se podrá visitar hasta el 15 de septiembre y que posteriormente viajará al CaixaForum de Barcelona.