Doro Balaguer fue uno de los integrantes del Grupo Parpalló, grupo que pretendía conectar a partir del año 1956 la creación artística valenciana con el panorama internacional. Dicho grupo estaba formado por Eusebio Sempere, Andreu alfaro o Monjalés, entre otros. Muchos creían que de los integrantes, Balaguer era el que más talento tenía, pero este hecho es complicado de contrastar pues, muy pronto el artista abandonó su actividad artística como consecuencia de su compromiso con otra de sus grandes pasiones, la política.

El artista, fallecido el pasado domingo, acudió a la capital francesa como pintor profesional, para terminar  ingresando en el Partido Comunista de España y de la lucha antifranquista. Cuando durante unas navidades regresó a Valencia para ver a su familia, fue detenido y en ese preciso momento su carrera en la pintura abstracta quedó truncado. Este acto, que le alejó del arte, le acercó a la política, siendo esta la que marcaría su vida en adelante.

En la Transición ingresó en el Partit Comunista del País Valenciano, en donde reivindicó la lengua y la cultura valenciana, inmersa en el ámbito lingüístico catalán. Tras varios años inmerso en la política nacional, retomó su interés por el arte tras su jubilación, llegando en 2011 y a la edad de 80 años a protagonizar su primera exposición que tuvo lugar en al fundación Chirivella-Soriano de Valencia bajo la máxima Pintura, Política y Vida.