El museo Guggenheim de Nueva York ha restaurado la famosa pintura del malagueño Pablo Picasso Mujer planchando (1904) y tras una serie de retoques técnicos esta afamada pintura del periodo rosa vuelve a lucir en las salas del museo en la exposición Picasso blanco y negro. Un lienzo que no sólo es una muestra impecable del dibujo magistral del artista, de su sintetismo y su saber hacer; sino una pieza misteriosa que reveló una anterior pintura descubierta en 1989. Otro retrato que yacía bajo el de la planchadora y que, tras muchas conjeturas, parece ser el del escultor y amigo de Picasso Mateu Fernández de Soto. Una pintura con historia que de nuevo pone en la brecha al legendario artista.