Las artistas Cabello/Carceller plantean con su exposición Permiso para hacer la revolución. Actitudes ante la censura débil y sus modos de funcionamiento un proyecto que reflexiona, entre otros temas, sobre la capacidad ciudadana para la reivindicación y la resistencia cuando se pertenece a sociedades democráticas no conflictivas en las que aparentemente no sucede nada contra los derechos de los ciudadanos. Si el medio no es convulso pero a pesar de todo se quiere manifestar el desacuerdo con el sistema ¿cómo hacerlo? ¿cómo resistir ante regímenes que promueven un control invisible e imperceptible? ¿cómo optar a la diferencia y la marginalidad en sociedades uniformes y anestesiadas sin alterar el orden asumido y conveniente del bienestar?

Como forma de desobediencia y de pensamiento o proceso alternativo la muestra propone el ejemplo de los distintos discursos feministas surgidos desde los 70. Lenguajes posibles sólo en sociedades donde la igualdad es un derecho ya ganado, pero en las que sin embargo todavía siguen vigentes ciertas luchas y búsquedas alternativas a la norma. Precisamente son muchas/os los artistas influidos por los distintos feminismos que gracias a estrategias como el humor, el cinismo, la crítica, etc. han conseguido reaccionar ante las formas sutiles de dominación hoy por hoy están presentes en nuestra cotidianidad o, al menos, emplear nuevos discursos para lograr otras formas de autorrepresentación con las que además, reaccionan ante lo preestablecido. Por ello, para ilustrar estas y otras muchas dudas e ideas, las comisarias han elegido a un grupo de creadores que, principalmente a través del vídeo, evidencian nuevas formas de acción y participación individual en un marco colectivo plural y social. De este modo participan Johanna Billing (Suecia), Cecilia Barriga (Chile), Chto Delat? (Rusia), Andrea Geyer (Alemania/EEUU), Marina Griznic y Aina Smid (Eslovenia), Sanja Ivekovic (Croacia), Ana Navarrete (España), Martha Rosler (EEUU) y Julika Rudelius (Holanda). Un proyecto riguroso y necesario que se puede ver en Offlimits (Madrid) hasta el 16 de marzo.