A principios de los años 80, Pascal Pinaud (Tolouse, 1964) se propuso firmemente apostar por la pintura e investigar en torno a la renovación de las prácticas y de las preguntas que se le podían hacer al propio medio. Aunque originalmente su acercamiento a la pintura fue impuesto debido a la naturaleza de sus estudios en la Escuela de Arte de la Villa Arson en Niza, es la mentalidad reflexiva y el humor cáustico de Pinaud lo que le ha convertido en un renovador de la disciplina pictórica.

La obra de Pinaud se rige por un principio de diversificación de los métodos de producción de la pintura. Habitualmente trabaja desarrollando series que se identifican o por los medios utilizados o por los distintos temas y sujetos de investigación. Dentro de las series, cada pieza  puede entenderse como un prototipo en el que tanto el proceso de reflexión previo como la propia ejecución son particulares. La obras resultantes de Pascal Pinaud pueden tomar diversas formas, desde una pintura al uso, a una escultura, una fotografía o una instalación a partir de objetos tomados del entorno doméstico o industrial.

(Paraside Paradise de Pascal Pinaud. Hasta el 5 de noviembre de 2017 en el FRAC de Marsella)