El artista argentino Marcaccio inaugura el 29 de marzo su nueva exposición en Casa Daros (Río de Janeiro). Con el título Paintant Stories, la muestra promete ser justamente eso: historias pintadas que se extienden a lo largo de 100 metros conformando un panorama en el que caben las múltiples realidades de lo contemporáneo.
Marcaccio vuelve a proponer un ejercicio de re-definición de la pintura en el que se cuestiona sus implicaciones temporales y espaciales, así como su potencial a la hora de transmitir información. Lo abstracto como hilo conductor del “story-telling” permite una historia alternativa, alejada de las imágenes habituales, en la que encuentran su lugar de expresión todas las contradicciones y conflictos que genera la realidad y la propia condición humana. La mutación y la corrupción se convierten así en el origen de los microcosmos y macrocosmos que se representan en la exposición. La propia contemporaneidad se refleja como una red de discontinuidades fijadas en un momento determinado, en un tiempo en el que confluyen lo grande y lo pequeño, lo humano y lo inabarcable, lo fugaz y lo infinito, el caos y el orden.
El panorama creado por Marcaccio también cuestiona el espacio expositivo habitual, y excede la sala del primer piso de Casa Daros para, en un momento dado, escapar hacia fuera, cubriendo las paredes exteriores y cruzando el patio en una forma suspendida. Así pues, resulta imposible para el visitante “recorrer” toda la obra de un vistazo. Muy al contrario, habrá de perderse por esas historias pintadas, y como advierte el artista, ceder con gusto ante el exceso retinal, táctil y espacial.

Imagen: Fabian Marcaccio. Paintant Stories, 2000.

El artista argentino Marcaccio inaugura el 29 de marzo su nueva exposición en Casa Daros (Río de Janeiro). Con el título Paintant Stories, la muestra promete ser justamente eso: historias pintadas que se extienden a lo largo de 100 metros conformando un panorama en el que caben las múltiples realidades de lo contemporáneo.
Marcaccio vuelve a proponer un ejercicio de re-definición de la pintura en el que se cuestiona sus implicaciones temporales y espaciales, así como su potencial a la hora de transmitir información. Lo abstracto como hilo conductor del “story-telling” permite una historia alternativa, alejada de las imágenes habituales, en la que encuentran su lugar de expresión todas las contradicciones y conflictos que genera la realidad y la propia condición humana. La mutación y la corrupción se convierten así en el origen de los microcosmos y macrocosmos que se representan en la exposición. La propia contemporaneidad se refleja como una red de discontinuidades fijadas en un momento determinado, en un tiempo en el que confluyen lo grande y lo pequeño, lo humano y lo inabarcable, lo fugaz y lo infinito, el caos y el orden.
El panorama creado por Marcaccio también cuestiona el espacio expositivo habitual, y excede la sala del primer piso de Casa Daros para, en un momento dado, escapar hacia fuera, cubriendo las paredes exteriores y cruzando el patio en una forma suspendida. Así pues, resulta imposible para el visitante “recorrer” toda la obra de un vistazo. Muy al contrario, habrá de perderse por esas historias pintadas, y como advierte el artista, ceder con gusto ante el exceso retinal, táctil y espacial.

Imagen: Fabian Marcaccio. Paintant Stories, 2000.