Sólo quedan unos días para el cambio de estación, y con la llegada del otoño, son muchos los museos que ya tienen cerradas sus programaciones. El Centro de Arte Dos de Mayo (Móstoles, Madrid) es uno de ellos y, para estos próximos meses, tiene preparadas hasta tres nuevas exposiciones cuyo nexo común se halla en el cuerpo; un cuerpo que estará presente a través de coreografías y, también, en su dimensión performativa.

Durante un mes, entre el 16 de septiembre y el 15 de octubre, se podrá visitar Una exposición coreografiada, una proyecto comisariado por Mathieu Copeland que consiste, únicamente, en movimientos. Tres bailarines ocuparán constantemente el espacio expositivo e interpretarán una coreografía de gestos, figuras y desplazamientos partiendo de partituras escritas por Cecilia Bengolea, Jonah Bokaer, Tim Etchells, Karl Homlqvist, Jennifer Lacey, Roman Ondák, Michael Parsons y Michael Portnow. Sin decoración y, sin ni siquiera música, será el gesto y el cuerpo el único protagonista, hecho que cambiará la relación del espectador con la “obra”:ya no es él quien da vueltas alrededor de las obras, sino ellas las que dan vueltas a su alrededor y le arrastran con su impulso.

La segunda exposición será de carácter monográfico, estará dedicada a la performer Itziar Okariz (San Sebastián, 1965) y podrá visitarse entre el 27 de octubre y el 21 de enero. Comisariada por Jesús Alcaide, la muestra que acoge el CA2M es el segundo capítulo de un proyecto que se inicia en la Kunsthausbaselland (Basilea) y termina en Tabakalera (San Sebastián) propiciando encuentros e interferencias entre los trabajos de la artista. El trabajo de Okariz se plantea como una articulación de acciones y dispositivos que amplifican el territorio de la performativo y alteran el signo mediante una serie de repeticiones y diferencias que van del cuerpo a la voz. Mear en espacios públicos (2000-2004), Irrintxi (2006-2007), Diario de sueños (2016) o Videonotes (2017) son algunas de las piezas que estarán presentes en la exposición.

Por último, Elements of Vogue. Un caso de estudio de performance radical será la muestra que complete el trío de exposiciones de otoño del CA2M. De la mano de los comisarios Manuel Segade, también director de la institución y Sabel Gavaldon, Elements of Vogue, que podrá visitarse entre el 17 de noviembre y el 6 de mayo, se enmarca en las líneas de investigación que ha definido el programa del centro en torno a las relaciones entre arte, música, cultura visual y fenómenos subculturales. En este sentido, la muestra recupera el voguing, una forma de danza inspirada por las poses de las revistas de moda, aunque su origen está en aquellos cuerpos que han sido encarcelados, racializados, medicalizados y castigados una y otra vez. Cuando se toma como un caso de estudio de performance radical, el voguing se revela como una demostración tangible—incluso dramática—de que posar es peinar la historia a contrapelo. Esta exposición investiga cómo las minorías utilizan sus cuerpos para producir formas disidentes de belleza, de subjetividad y de deseo. Estas poéticas de lo menor son vistas como una amenaza al mundo normativo, pero ansiadas por la cultura hegemónica (un ejemplo de ello es la explotación que Madonna hizo de las estéticas del voguing).

(Consulta las exposiciones que están por venir en el CA2M de Móstoles)