OPINIÓN

Estamos acostumbrados a vivir en medio de una permanente competencia, siempre pendientes de ser más, de tener más éxito, más dinero, más reconocimiento, y no damos importancia a la duración de ese triunfo. Es como si estuviéramos participando siempre en unas olimpiadas en las que estamos obligados a intentar correr más rápido, a saltar más […]