El auditorio Harpa del nuevo puerto de Reikiavik realizado en 2011 por el estudio danés de Henning Darsen y con la colaboración del artista Olafur Eliasson ha sido premiado con el Mies de arquitectura, un premio dotado con 60.000 euros. Es la primera vez que un artista plástico recibe este premio, concedido por haber logrado un ejemplo de arquitectura que se integra a la perfección con el ambiente, por encima de otros proyectos más espectaculares y, probablemente para la época que nos acoge, desproporcionados. El edificio del auditorio posee una fachada cambiante, en la que el agua y el cielo se reflejan gracias a unos adoquines de cristal y espejo que lo embellecen notablemente y sirven además para unir la ciudad con la naturaleza circundante.

La mención especial de este premio ha recaído en un estudio español, el de los arquitectos María Langarita y Victor Navarro que transformaron el interior de una de las naves del Matadero y la convirtieron en la Nave de Música Matadero con poco tiempo y menos presupuesto, agudizando el ingenio y aportando opciones espaciales funcionales y adaptadas a las necesidades que se requerían.

Imagen: Vista exterior del auditorio Harpa.