Clasificar a Chema Madoz en un género artístico es una tarea complicada, no obstante él mismo se considera un escultor objetual que únicamente se sirve de la fotografía para fijar la idea y servirle como un registro de memoria. Pero lo cierto es que la obra de Madoz va mucho más allá, bebe de la poesía visual para a través de objetos cotidianos, familiares, hacer que el espectador se replantee lo que ve y, sobre todo, el sentido de dicho objeto que por lo general suelen pasar desapercibidos. El trabajo de este fotógrafo madrileño es en parte fruto de encuentros casuales con la metáfora, sin más; pero también de pensamientos agudos y grandes alardes de imaginación con visiones repentinas. Estas ocurrencias se exponen desde la semana pasada en FoLa, Fototeca Latinoamericana de Buenos Aires, precisamente bajo el nombre Ocurrencias y regalos (para la vista) y que podrá visitarse hasta el 12 de marzo de 2017. En la muestra se recogen un total de 66 fotografías de Madoz a modo de recorrido por su amplia obra.

Madoz va unido siempre a la paradoja, a la ironía, al sentido del humor, al absurdo, a la metáfora, y lo demuestra en todas y cada una de sus fotografías en las que muestra simbolismos que crean un mundo propio y reflexivo. Su trabajo es extraño y familiar a partes iguales, algo que consigue gracias a la metamorfosis que realiza sobre un objeto cotidiano para obtener nuevos resultados minimalistas, como por ejemplo cuando transforma las vetas de la madera en la llama de una cerilla. Todo ello queda fotográficamente ilustrado a través de su uso sistemático del blanco y negro, cualidad que dota a la imagen de enigmática. Aunque las mutaciones que efectúa Madoz en muchas ocasiones son mínimas, lo cierto es que todas hacen gala de una potencia poética y visual que sorprende al espectador. Chema Madoz ha expuesto en museos y centros de todo el mundo como en el Museo Reina Sofía de Madrid, el Nederlands Fotomuseum de Róterdam, el Multimedia Art Museum de Moscú, o en La Pedrera de Barcelona; además, ha sido galardonado con distintos premios como el Premio Nacional de Fotografía que recibió en el año 2000 o el Premio PHotoEspaña, el Premio Higasikawa del Higasikawa PhotoFestival (Japón), el Premio Kodak o el Premio Bartolomé Ros en PHotoEspaña.

(Ocurrencias y regalos (para la vista), Chema Madoz en FoLa, Buenos Aires, Argentina. Del 6 de diciembre al 12 de marzo de 2017)