Yayoi Kusama llega a Latinoamérica por primera vez con la exposición retrospectiva Yayoi Kusama. Obsesión infinita que se podrá visitar en el Malba de Buenos Aires. Tras su paso por centros como el Museo Reina Sofía de Madrid, el Pompidou de París o la TATE Modern de Londres Kusama ha visto renacer su popularidad, gracias a lo cual su obra se está dando a conocer intensivamente en todo el mundo en los últimos años. La muestra que acoge el Malba es fruto de este éxito y exhibe un recorrido formado por más de cien obras – pinturas, trabajos en papel, vídeo, esculturas o sus llamativas y divertidas instalaciones– con las que se puede profundizar en la trayectoria de la artista japonesa ya que hay trabajos desde la década de los cincuenta hasta la actualidad. El título de la exposición, comisariada por Philip Larratt-Smith y Frances Morris, alude directamente a una de las características principales del trabajo de Kusama, la obsesión. La minuciosidad, la acumulación constante y la repetición infinita con los mismos patrones rítmicos y coloridos son el hilo conductor visual que recorre prácticamente toda su obra. Lunares, puntos, círculos y rayas, colores planos, vibrantes, formas orgánicas y sinuosas se repiten concienzudamente, ya sea en las obras que realizó en los sesenta en Nueva York, bajo la mirada atenta y cariñosa de su amigo Andy Warhol, o en las que ha llevado a cabo en los últimos años, aislada y recluida en la clínica psiquiátrica en la que ingresó voluntariamente hace décadas. Un trabajo de una artista que podía haber caído en el olvido pero que, afortunadamente, ha vuelto con fuerza y se ha abierto hueco en el panorama artístico internacional hasta convertirse en un icono. La exposición se podrá visitar en Buenos Aires hasta el 16 de septiembre.

Imagen: Yayoi Kusama. Vista de instalación.