La Fundación Antoni Tàpies presenta dos nuevas exposiciones durante este mes de febrero. Los protagonistas: el propio Tàpies y Oriol Vilanova. Antoni Tàpies. Objetos se centra en la producción objetual del artista, que constituye una parte importante de su obra de madurez, vinculando los objetos con la realidad, lo concreto y lo material. La producción del artista acentuó la integración de objetos en su trabajo a finales de los años 60, aunque años antes, durante la Navidad de 1956, ya había realizado intervenciones con elementos físicos en escaparates de tiendas de ropa de Barcelona. Estas manifestaciones contraponían el interior burgués del establecimiento con la fachada antiestética del comercio, el arte nuevo en oposición a lo tradicional y lo clásico; la poesía en contra de la institución cultural. Tal y como ocurría con sus pinturas, los objetos que usaba eran aquellos que formaban parte de su entorno (pilas de platos, periódicos, sillas, escobas…) Tàpies los incorporaba a la superficie de su lienzo, ensamblándolos o representándolos sobre una superficie bidimensional. Podemos establecer dos tipos de obra objetual del catalán: la primera alude a episodios concretos, como Pila de platos o Escoba; la segunda deja traslucir el intercambio de ideas del poeta visual Joan Brossa, como Huevera y periódico o Espejo y confeti. En ambos casos, estos elementos formaban parte del artista, con ellos se sentía identificado. Objetos banales y de escaso valor, sin carga narrativa, sin pretensión de crear conexiones entre el consciente y el inconsciente, sólo presentados por lo que realmente son. La exposición puede verse en la institución hasta el 25 de septiembre.

Oriol Vilanova es el otro protagonista de la Fundación Antoni Tàpies con la exposición Domingo. La muestra recibe este nombre con motivo del coleccionismo compulsivo de Vilanova, que cada domingo buscaba entre las ruinas de la sociedad del espectáculo. Los mercados de pulgas eran el foco principal de búsqueda que el artista visitaba cada fin de semana con el objetivo de encontrar elementos tan banales como tarjetas postales, escondidas bajo el polvo pero brillantes ante su mirada. Revistas, sellos, cromos, monedas, videojuegos… todo ello forma parte de la instalación Domingo que muestra la totalidad de las postales coleccionadas durante más de 15 años por Vilanova y que ahora forman una sección temática que cuentan con casi 34.000 ejemplares. Los elementos arquitectónicos como arcos del triunfo o carreteras son los principales motivos de estas tarjetas, en las que también es posible observar banderas, puestas de sol o zoológicos, conformando en su conjunto una especia de museo de todas las épocas y ámbitos geográficos. Aunque la obra está clasificada casi en su totalidad, una de las secciones –denominada Inclasificables– deja la puerta abierta a nuevas incorporaciones.

(Antoni Tàpies. Objetos en Fundación Antoni Tàpies, Barcelona. Desde el 7 de febrero hasta el 25 de septiembre de 2017)

(Oriol Vilanova. Domingo en Fundación Antoni Tàpies. Desde el 7 de febrero hasta el 28 de mayo de 2017)