Organizada en dos bloques interrelacionados entre sí, esta exposición, comisariada por la asociación cultural Filho Único, traslada a una realidad museológica, es decir, a un contexto expositivo, un conjunto de obras que fueron creadas fundamentalmente en los márgenes de la historia de la música. Con estas premisas de partida, la primera de las secciones de la muestra materializa objetual y espacialmente una antología de piezas musicales (de autores como Erik Satie, Marcel Duchamp, Luigi Russolo o Leon Theremin, por citar algunos) mediante diferentes dispositivos expositivos como la simple documentación, la instalación, la performance o el display interactivo. Por su parte, el segundo bloque de obras pertenece a una serie de músicos más contemporáneos (Alvin Lucier, Gavin Bryars, Lou Reed, Charlemagne Palestine, Excepter o Black Dice) que, sabedores de la propia evolución del arte y la música, ya conciben sus obras bajo la posibilidad de que estas se desenvuelvan y vivan por si solas en el espacio, jugando con diferentes categorías como la arquitectura, la acústica, la escala o la temporalidad. De este modo, O Novo Ofício se ofrece como un curioso experimento museístico que se mueve entre lo intangible de la música y la visualidad del objeto artístico, sin pertenecer específicamente a ninguno de estos dos mundos, como bien se demuestra en la página web creada para la muestra: www.thenewtrade.museuberardo.pt.

Imagen: Excepter. Hot dog stand, 2012. Vista de la exposición O novo Ofício en el Museu Coleção Berardo.