A finales de los sesenta surgen en Francia algunos movimientos como Supports-Surfaces, que reivindican la supervivencia de la pintura como soporte y realidad material, rechazando la figuración en pos de la abstracción, que se convierte en protagonista. En ese momento se encuentra en París el barcelonés Miquel Mont (1963), que inaugura ahora Nunca es suficiente en la Fundació Suñol. El coleccionista Josep Suñol se interesó por su obra ya en los noventa, adquiriendo obra suya, que entonces se encontraba centrada en el trabajo analítico de la pintura. La exposición se divide en cuatro series, Coopérations, Lapsus, Mono-Tones y Collages idéologiques. Sus piezas exploran los límites de la pintura desde un punto de vista absolutamente formal, llegando a explotar al máximo la densidad de la misma, convirtiendo sus piezas en casi objetos de tres dimensiones. Una muestra que incluye materiales industriales, papeles pegados, trazos de pintura y formas sin contenido donde la forma es lo principal. (Nunca es suficiente, Fundació Suñol, Barcelona. Del 13 de febrero al 25 de abril de 2015).


Imagen: Miquel Mont. Lapsus XI, 2012.