La Junta de Castilla y León anuncia la creación de un nuevo museo para la obra del escultor Antonio Lobo (Zamora, 1910, Paris, 1993). Republicano exiliado en París, su muerte hace ahora 20 años, dejó en precario todo un patrimonio escultórico que aunque regresaría a España diez años después y se ha expuesto y almacenado en la Casa de Los Gigantes, en Zamora, no se ha destacado lo suficiente su importancia y ha quedado un tanto fuera de los canales expositivos mas destacados. Ahora, con la rehabilitación del antiguo Ayuntamiento de Zamora se podrán reunir todos sus trabajos y rescatar algunos de los almacenes de la Diputación Provincial. El actual museo de Antonio Lobo recibe aproximadamente 7.000 visitantes al año y se prevé que con las nuevas instalaciones, previstas para dentro de un año, se aumente no solamente esta afluencia de visitantes sino el interés por la obra de un artista excesivamente olvidado, con un trabajo cercano a Henri Laurens, o a Leger y que en vida se codearía en exposiciones, en el día a día parisino y en sus galerías, con artistas como Picasso o Julio González. Enterrado en Montparnasse, olvidado por los gestores culturales y por un gran público que se le rindió en vida, la obra y la historia de este escultor, reconocido en su momento como uno de los grandes de la escultura del siglo XX, sigue esperando un reconocimiento definitivo a un trabajo precursor y a una personalidad admirable.