Frank Gehry vuelve a ser el arquitecto elegido para construir un centro de creación contemporánea. En el noroeste de París, en Bois de Boulogne, se sitúa el recién inaugurado edificio de la Fundación Louis Vuitton, una enorme estructura de 3600 paneles de vidrio y hormigón con un lago creado artificialmente, que se integra en el entorno natural del bosque y la naturaleza. Gehry vuelve a mostrar su proeza técnica con un edificio magistral en el que dominan las transparencias y el color blanco. El impulsor de este proyecto es el segundo hombre más rico de Francia y propietario de Louis Vuitton, Bernard Arnault, que buscaba desde hace años dotar a la capital francesa de un nuevo espacio para la creación contemporánea. El proyecto, comenzado en 2006, es la sede de una Fundación que lleva apoyando el arte contemporáneo desde hace años, con premios para jóvenes creadores así como el mecenazgo de exposiciones en centros de arte. Frank Gehry ha dado forma a esta idea con un edificio que albergará de forma permanente en once de sus salas las obras de la Fundación Louis Vuitton y la colección privada de Arnault, además de otras exposiciones temporales y conciertos en el auditorio, con capacidad para 350 personas.