La plataforma holandesa Noorderlicht se enfrenta al cierre a causa de los recortes presupuestarios y a la retirada de fondos por parte del Gobierno a partir de 2012. El presupuesto que recibía esta institución pionera -agencia, galería fotográfica, centro de actividades, editorial y festival especializado en fotografía contemporánea holandesa y extranjera, en activo desde 1980-, bebía en más de un cincuenta por ciento del Estado por lo que al no recibir estos ingresos está prácticamente abocado al cierre ya que no podrá llevar a cabo sus actividades habituales, ni mantener al personal ni funcionar en condiciones dignas. Por ello, ante el desastre y la pérdida que supondría para la fotografía y el arte su clausura, Noorderlicht ha iniciado varias campañas de protesta, envío de cartas a instituciones y recogida de firmas a través de su web y de las redes sociales. Todo, para evitar que el mundo de la cultura vuelva a verse mermado por una crisis que, especialmente en el sector de las artes, es mundial.