Eduardo Terrazas es considerado uno de los arquitectos contemporáneos más importantes de México. Estudió arquitectura en la UNAM y actualmente es imparte clases como profesor de Diseño Arquitectónico en Nueva York y en Berkeley, California. Entre sus trabajos como arquitecto destacan la Macro Plaza y el Parque Fundidora (Monterrey), su colaboración en la Torre del Ángel de la Independencia y el edificio de la Embajada de Francia, por mencionar algunos.
En Europa colaboró con Fernando Gamboa para la exposición Obras maestras del arte mexicano y formó parte del proyecto del Pabellón de México en la Feria Mundial de Nueva York (1964). También participó en la Sharjah Biennal 11, de Emiratos Árabes Unidos, hace un par de años.

Según Terrazas existen dos naturalezas. La primera es la naturaleza en sí misma, y la segunda fueron todas esas cosas artificiales, ajenas a ella, que el hombre construyó, elementos tangibles e intangibles como: arquitectura, arte, matemáticas, ciencia, leyes y política.
Esta retrospectiva pretende ser una invitación a reflexionar en torno a ese mundo que el hombre ha creado.
Se recorren los tres ámbitos en los que se especializa; partiendo de sus primeras obras plásticas en 1960; pasando por su experiencia como arquitecto urbanista y sus investigaciones acerca del modernismo, que incluyen diagramas estadísticos y prácticas gráficas que representan el crecimiento orgánico constante e infinito en la historia y la evolución del hombre; hasta, por último, su etapa como diseñador, ya que fue una pieza clave en el equipo de diseño de los Juegos Olímpicos de México en 1968. La exposición suma alrededor de 70 piezas creadas a lo largo de 50 años; se incluyen artes gráficas, dibujo, ensamblaje, escultura, fotografía, instalación y pintura
Su trabajo trata de encontrar nuevas relaciones entre formas inusuales, experimentar con el uso de los colores, utilizando algunas técnicas diversas. Asegura que estas relaciones son las que debería de estar buscando el humano con sus semejantes. Abstracción orgánica que se expande en formatos y disciplinas diversos que el artista utiliza como un medio para volver a lo natural. Las influencias de la abstracción geométrica son evidentes, adquiriendo aquí, sin embargo, un tinte crítico y casi chamánico con la relación natural-artificial y el uso que el ser humano ha hecho de estos. (Segunda naturaleza, Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México. Del 30 de enero al 10 de mayo de 2015).


Imagen: Eduardo Terrazas. Segunda naturaleza.