Cuando en 1930 el arquitecto Cayetano Borso di Carminati proyectó la fábrica de Bombas Hidráulicas Carlos Gens, probablemente no imaginaba el rumbo que tendría el edificio a lo largo de los años. Sirvió de refugio antiaéreo durante la Guerra Civil, ha sufrido derrumbamientos e incluso incendios debido al abandono que ha sufrido desde el cese de su actividad a finales del siglo XX. Pero este año ha vuelto a renacer, renovado y con un equipo detrás que quiere hacer las cosas con pausa para que todo salga bien. Tras dos años de rehabilitación y ampliación por parte de los arquitectos Annabelle Selldorf, Eduardo de Miguel y Ramón Esteve la antigua fábrica ha vuelto a deslumbrar para acoger a la Fundació Per Amor a l’Art, bajo la dirección de Susana Lloret, que desarrollará una triple actividad: investigadora, social y artística bajo el nombre Bombas Gens Centre d’Art, con Nuria Enguita a la cabeza de este proyecto. Desde el pasado 7 de julio, el centro de arte ya está en marcha –que ocupa las cinco naves restauradas del mismo– como también lo está el Centro de Coordinación del Equipo Wilson, dedicado a la investigación de enfermedades raras. Posteriormente, en torno a finales de 2017 se inaugurará el resto de espacios: el refugio antiaéreo de la Guerra Civil, el jardín trasero, la bodega del siglo XV y el edificio de nueva construcción que se destinará a fines sociales en el que se trabajará con adolescentes y que tendrá una actividad muy ligada al centro de arte. La renovación de este edificio histórico dota a Valencia de un nuevo espacio cultural que extiende, de alguna manera, el centro de la ciudad hasta la Avenida de Burjassot y que forma un triángulo artístico debido a su cercanía con el IVAM y el Museo de Bellas Artes.

La principal función de Bombas Gens Centre d’Art será la de exhibir la colección privada Per Amor a l’Art, que cuenta con unas 1.800 obras de 140 autores nacionales e internacionales y que está integrada sobre todo de fotografía y pintura abstracta. La colección, que cuenta con el asesoramiento de Vicente Todolí, continuará creciendo y se pretende reunir, por ejemplo, una serie completa de un fotógrafo más que dos o tres piezas de cada uno para, de ese modo, mostrar en profundidad el trabajo del artista. El centro de arte ha arrancado con un programa expositivo que acoge tres exposiciones. Dos naves del edificio está dedicada a la presentación de dicha colección, cuyo contenido cambiará cada ocho meses, y que propone una relectura entre lo ornamental y la abstracción bajo el título ¿Ornamento = delito? Con esta muestra el público podrá acercarse y conocer momentos históricos y contextos especiales como el trabajo de un grupo de fotógrafos que renovaron el lenguaje de la fotografía en el Japón de los años 60, o a ciertas vanguardias europeas y americanas. Así pues, se muestra la obra de artistas como Heimo Zobernig, Eikoh Hosoe, Cristina Iglesias, Juan Uslé, Teresa Lanceta, David Reed, Anna-Eva Bergman, Aaron Siskind, Albert Renger-Patzsch, Araki, Ángela de la Cruz, Harry Callahan, Herbert Franke, Imogen Cunningham, Robert Mapplethorpe, Esteban Vicente, Inma Femenía, Nicolás Ortigosa o Hans Peter Feldmann. Otra de las exposiciones que acoge ya Bombas Gens es la dedicada a Bleda y Rosa, que presentan por primera vez completas sus tres series fotográficas de Campos de batalla y que además también reúne otros cuatro proyectos: Campos de fútbol, Memoriales, Origen Prontuario. Además, en la Nave 0 se ha querido conmemorar la historia del edificio con la exposición Historias de Bombas Gens, que recorre las diferentes etapas por las que ha pasado desde su construcción y que incluye piezas originales que se han encontrado durante la rehabilitación, material fotográfico y una serie de fotografías de Manolo Laguillo.

Bombas Gens Centre d’Art, además de la exposición permanente de la colección, contará con tres exposiciones temporales al año y promete realizar un calendario de actividades que fomenten la interacción activa y participativa del público con el espacio, desde visitas guiadas o diálogos con los autores hasta performances, conferencias, talles o ciclos de cine. Una nueva vida para el edificio y una nueva vida para los valencianos.