“La pintura de Luis Caruncho se alimenta de ciencia y magia a partes iguales, de tradición y un fuego niño”, escribió Camilo José Cela sobre el gallego. Luis Caruncho (1929-2016), pintor coruñés que falleció el pasado día 7 de octubre a los 87 años en Tres Cantos (Madrid). Fiel al constructivismo de la vanguardia de 1950 poseía una pasión innata por la geometría provista de colorido, con variaciones interminables, en busca de un cuadro infinito. El infinito era, decía el gallego, uno de los grandes retos para el artista abstracto, algo que el ser humano está buscando constantemente. Cierto es que Caruncho definía su trabajo como obras en los que palpita la vida y ansiaba todos aquellos cuadros que no tuvieran signos, como los ya conseguidos por Malevich como por ejemplo en su Cuadrado Negro. El pintor mostraba su personalidad vitalista en sus cuadros, jugaba con los colores negros combinándolos con el blanco y el azul o el rojo vivo con el amarillo más puro; también realizó gran parte de sus trabajos en gama monocromática de blanco y negro.

Luis Caruncho a lo largo de su vida no se conformó únicamente con los pinceles, también fue escultor y grabador, escenógrafo, galerista (haciendo gala de esta última faceta, fundó la Galería Kandinsky en Madrid), crítico de arte e, incluso, gestor cultural; en este sentido fue el primer director del Museo de Arte Contemporáneo de Unión Fenosa desde 1995 hasta 2005 (donde impulsó la Mostra de Arte Unión Fenosa) y también gestionó el Centro Conde Duque de la capital. A partir de 1950 fue abandonando el neocubismo y se adentró en el constructivismo junto a otros artistas como Rafael Canogar o Manuel Rivera; a principios de la década de los 70 pasó a formar parte del Grupo de Constructivistas Españoles. También, en 1987 fundó, junto a José Caballero y Álvaro Delgado, el grupo Ruedo Ibérico, un grupo de pintores a los que unía la afición por el experimentalismo y la defensa de su libertad. La obra de Caruncho se encuentra en más de treinta museos y cuenta con la Medalla del Círculo de Bellas Artes, la Medalla Castelao, la Medalla de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid, es miembro de honor de la Real Academia Galega de Belas Artes Nosa Señora do Rosario y ganador del Premio Nacional de Cultura, entre muchos otros reconocimientos.