Los museos son más que las obras que contienen. Sus espacios, su apariencia, sus cimientos forman parte también del Arte que exponen. Por eso sus emplazamientos son igual de relevantes que sus exposiciones y cualquier cambio de localización es noticia. Esto es lo que le ha ocurrido al Metropolitan de Nueva York (MET), que cambia su sede durante los próximos ocho años mientras terminan las reformas de la Lila Acheson Wallace Wing.

El nuevo edificio será el diseñado en 1966 por el arquitecto Marcel Breuer y que hasta ahora, estaba ocupado por otro museo, el Whitney Museum desde los últimos 50 años. El nuevo MET Breuer en la 945 Madison Avenue, ha costado cerca de 20 millones de dólares tras la remodelación llevada a cabo por John H. Beyer, Richard Bender y John Belle.

Este “intercambio de casa” ha supuesto un contrato de colaboración entre los dos museos por los próximos ocho años con opción a ampliación y el traslado del Whitney al barrio de Meatpacking District, cerca del río Hudson, al edificio diseñado por Renzo Piano. El director del MET, Thomas Campbell, explicó que “se trata de una iniciativa que involucra a los comisarios a través del Museo subrayando las conexiones históricas de los objetos y observa nuestros espacios con una mirada fresca y con nueva perspectiva”

El traslado del Whitney supone su cuarta mudanza en la ciudad de Nueva York desde que se fundara en 1930 en Greenwich Village. En 1954 se traslada a West 54th Street, en 1966 al edificio Marcel Breuer y ahora, en Meatpacking District.