Como si se trataran de escenas de un cuento, Mónica Sánchez-Robles atrapa en cajas de madera iluminadas momentos que parecen describir las ilusiones de los personajes contenidos en estos pequeños escenarios. Entre el minimalismo y el surrealismo, Instantes de luz se muestra al visitante como una serie de sencillas ventanas con vistas a una variedad de paisajes oníricos. Hasta el 21 de julio.

Imagen: Mónica Sánchez-Robles. Instantes de luz, 2012