Estamos acostumbrados a que el espacio en donde la moda cobra su mayor expresión sea en los distintos desfiles mundiales, en donde los diseñadores de mayor prestigio muestran sus diseños. Milán, París, Londres, Nueva York y Madrid viven su Fashion Week particular como la fiesta de la moda. Pero de un tiempo a esta parte, la moda se ha ido haciendo un hueco en los museos e instituciones donde antes parecía no tener cabida. La moda como arte, como una expresión cultural más. Poco a poco, las grandes instituciones van incorporando a su catálogo expositivo nombres como McQueen, Balenciaga, Prada, Westwood o Jesús del Pozo, desdibujando esa frontera entre la moda y el arte, creando un todo entre ellas.

La presencia de nuevas expresiones artísticas va siendo aceptada y atrapada por los museos, que empiezan a hacerse eco de un arte que hasta hace pocos años, no pesaríamos en ver en museos como el MoMA, el MET o la Tate. Pero la realidad es que la gastronomía, la moda o el diseño están presentes en estos grandes buques del arte, y más aún en los que son los grandes expositores del arte contemporáneo. Y la joyería no iba a ser menos. De necesidad a expresión cultural, y de ahí a arte. Podríamos desdibujar la frontera del antes y el después de la presencia de la moda en los museos entre las ciudades de Londres y Nueva York, cuando sus entidades museísticas luchaban por albergar los diseños de Alexander McQueen, o el éxito que tubo la exposición de Givenchy en la ciudad neoyorquina. Desde el 2011, el País Vasco ya cuenta con un museo dedicado a Balenciaga, pero el pionero no fue otro que el MET, por el que ya han pasado diseños de Prada, Schaparelli o el gran referente de la moda punk, Vivienne Westwood. en 201. Savage Beauty de Alexander McQueen logró convocar a más de 600 millones de visitantes, marcó un antes y un después. El Guggenheim de Nueva York ha expuesto a Armani y Gucci, que también poseen sus propios museos en Italia.

Ahora le toca el turno a España, o más bien a uno de sus museos más emblemáticos, el Thyssen, que inaugura la exposición Bulgari y Roma. Esta exposición se centra en la influencia de la ciudad de Roma en los diseños de Maison Bulgari a lo largo de las décadas. La muestra está compuesta por piezas de la Colección Heritage Bulgari, centrada en la relación entre las joyas, los cuadros, los grabados y los monumentos de la ciudad eterna desde sus orígenes. Un homenaje de la marca a la ciudad que la vio nacer.
(Bulgari y Roma en el Museo Thyssen. Desde el 30 de noviembre al 26 de febrero de 2017)