Uno de los cauces naturales de la fotografía siempre ha sido el libro, incluso habría que decir que esa es la puesta en escena de la obra favorita de la mayoría de los artistas, incluso de los más jóvenes. En Mil Ríos encontramos la conjunción de algunas de las características fundacionales de este espíritu. En primer lugar se trata de un proyecto de dos artistas, de dos fotógrafos de dos generaciones diferentes que coinciden en este libro: Manuel Sendón, una de las voces por excelencia de la fotografía gallega, y Fran Herbello, joven aunque ya no perteneciente a las nuevas generaciones. Los dos se embarcan en este proyecto fotográfico que se acerca al paisajismo, pero no menos a un documentalismo actual. Su interés no es tanto la aproximación a la naturaleza, de una forma idílica, ni una búsqueda heroica de los rincones que el río va dejando atrás a su paso, en una construcción automática y lejana al interés de los hombres. Su trabajo se asienta más en revisitar esos espacios marginales que los ríos atraviesan, lugares que no tienen ni la belleza natural necesaria para ser rescatados por la mirada humana ni el interés económico para ser reutilizados. El viaje es otro elemento intrínseco en este proyecto que es un dialogo entre imágenes, un discurso fluvial, acompañado por las voces de dos escritores (Pedro de Llano y Federico L. Silvestre) que participan en diferido de una narración intimista y recreada como la buena pintura de plen air. (Fran Herbello y Manuel Sendón. Mil Ríos. Textos de Pedro de Llano y Federico L. Silvestre. Edita Centro de Estudios Fotográficos, Vigo 2014. 323 páginas. Edición de 500 ejemplares).